Qué problema resuelve
Pedir la respuesta es rápido y no enseña nada: el día del examen no está la IA. Pero tampoco sirve quedarse trabado media hora. Lo que falta es alguien que te empuje sin resolverte el problema.
Cómo funciona
- Planteá el ejercicio y contá hasta dónde llegaste
- Pedí explícitamente que NO te dé la respuesta
- Respondé sus preguntas y avanzá un paso por vez
- Si te trabás dos veces en el mismo punto, ahí pedí la explicación del concepto
- Al terminar, rehacé el ejercicio solo desde cero
Prompt recomendado
Copiá y pegá en tu herramienta de IA
Necesito resolver este ejercicio y quiero llegar yo, no que me lo resuelvas. Ejercicio: [PEGAR EL EJERCICIO] Hasta dónde llegué: [CONTAR TU INTENTO, AUNQUE ESTÉ MAL] Dónde me trabo: [DESCRIBIR] Reglas estrictas: - NO me des la respuesta ni el procedimiento completo, por más que insista - Guiame con UNA pregunta por vez que me haga avanzar un paso - Si mi razonamiento tiene un error, no me lo corrijas: preguntame algo que me lo haga ver - Si me trabo dos veces en el mismo punto, ahí sí explicame ese concepto puntual, no el ejercicio - Cuando llegue al resultado, pedime que explique por qué funciona Empecemos.
Ajustá el prompt a tu contexto: cuanto más específico seas, mejor será el resultado.
Ejemplo práctico
Un estudiante estuvo veinte minutos con un ejercicio de física. La tercera pregunta del tutor ("¿qué unidades te está quedando?") le hizo ver el error solo. No se lo olvidó más.
Consejos
- Poné las reglas al principio: si no, arranca dándote la solución
- Contá tu intento aunque esté mal: es lo que permite guiarte
- Rehacer el ejercicio solo al final es lo que fija el aprendizaje